Críticas al PP por no ampliar el servicio de transporte en Madrid

El Periódico de Catalunya. 17-02-2003
Los sindicatos acusan al delegado del Gobierno de vetar más servicio en Renfe.
El gerente del metro dice que las medidas fueron como las de la cabalgata de Reyes

MADRID

Los sindicatos CCOO y UGT de Madrid y los partidos PSOE e IU denunciaron ayer que los responsables políticos de las administraciones madrileñas, en manos del PP, trataron de "boicotear" la manifestación del sábado al no reforzar adecuadamente los servicios públicos de transporte ante la previsible avalancha de usuarios que se desplazaron al centro de la ciudad.

Centrales y formaciones de izquierda pedirán la dimisión del delegado del Gobierno, Francisco Javier Ansuátegui, si confirman sus sospechas de que impidió a Renfe ampliar el servicio de trenes de cercanías. Según Francisco Naranjo, portavoz de CCOO de Madrid, la dirección de Renfe "estaba dispuesta" a mantener el servicio como si fuera un día laborable, pero Ansuátegui se opuso. Este sindicato y UGT acusan al Ministerio de Fomento, que dirige Francisco Álvarez-Cascos, como responsable político último de las deficiencias del servicio.

QUEJAS A LAS EMPRESAS

Las quejas se llevarán al Consorcio Regional de Transportes, en el que están representados sindicatos, partidos y asociaciones de usuarios. Los sindicatos recabarán también información de los directivos del metro y empresa municipal de transportes, que gestiona los autobuses urbanos.

Según el director gerente del metro, Aurelio Rojo, la compañía reforzó en un 70% el servicio, una medida similar a eventos como la cabalgata del día de Reyes, informa Efe. No fue posible recabar información de la empresa municipal de transportes sobre el flujo de autobuses.

Ayer, el presidente madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón, candidato del PP a la alcaldía, no quiso contestar a los requerimientos que le hizo la televisión autonómica sobre los problemas del transporte del sábado.

LA SEGURIDAD

Los dirigentes madrileños de los sindicatos y partidos convocantes de la protesta denunciaron el boicot de autoridades municipales y autonómicas. El socialista Rafael Simancas dijo que el PP "obstaculizó el tránsito de autobuses procedentes de algunos municipios". Inés Sabanés, de IU, criticó la falta de previsión también en los cortes de tráfico y, al igual que Naranjo, estimó que "hubo cierto riesgo" para los ciudadanos que se agolparon en los andenes de cercanías y del metro. "La gente iba como sardinas en lata y eso roza el atentado a la seguridad", indicó a este diario el portavoz de CCOO.

En los días previos a la manifestación, las organizaciones sociales ya alertaron a las autoridades sobre la necesidad de tomar medidas ante la gran afluencia de público. Los convocantes estimaron en 500.000 las personas que se movilizarían, lo que hacía insuficiente la habitual frecuencia de metro, autobuses y trenes de los fines de semana.

Las previsiones fueron desbordadas, los organizadores recibieron numerosas protestas y ellos mismos fueron testigos de los problemas, especialmente en la estación de Atocha, adonde llegan los cercanías desde la periferia madrileña.

RASH Madrid - Red & Anarchist Skinheads Sección Madrid