MARCA. 23-05-2001
La batalla campal que protagonizaron los miembros de la peña madridista 'Ultras Sur' el pasado domingo en las inmediaciones del estadio Teresa Rivero de Vallecas se produjo antes del partido Rayo Vallecano-Real Madrid y tuvo su continuación a la conclusión del encuentro. Unos 400 'Ultras Sur' fueron conducidos por la Policía desde la salida de la estación de metro próxima al campo del Rayo hasta el estadio y, según informaron a MARCA fuentes de la Brigada de Información de la Policía, en ese trayecto más de medio centenar se descontrolaron y realizaron destrozos en un bar con lanzamientos de botellas, según los radicales respondiendo a ataques de seguidores rayistas, y causando lesiones a varias personas, de especial gravedad al camarero de un bar que fue arrasado. La policía se vio desbordada por el ataque sorpresa y también tuvo que protegerse.
Después del partido continuó la trifulca. Había programada una manifestación antifascista a las 22:00 horas, que tenía controlada el grupo de Violencia en el Deporte de la policía nacional. Este encuentro, convocado por ultras de izquierdas que nada tenían que ver con el Rayo, para enfrentarse a los Ultras Sur. Pero los radicales madridistas fueron a buscar a los Skin-Reds al bar Lieja, donde sabían que se encontraban, y allí fueron recibidos con escudos y bates de béisbol.
La peor parte se la llevaron en este enfrentamiento los seguidores madridistas, ya que ocho miembros del grupo 'Ultras Sur' acabaron en la enfermería, uno de ellos con pinchazos producidos por un arma blanca. El grupo de Violencia en el Deporte de la Policía tiene identificados a nueve miembros de 'Ultras Sur' que participaron en la batalla campal de antes del partido y, tras recibir ayer la denuncia del camarero más afectado por la paliza de la comisaría de Puente de Vallecas a la que se adjunta el informe médico del Samur, llamará a declarar a los implicados.
