Por un Socorro Rojo Internacional

¡¡¡ Hay que organizar la solidaridad !!!
¡¡¡ Por un Socorro Rojo Internacional !!!

Después de muchas décadas de represión, la imposición de un régimen fascista en España ha cultivado vínculos de solidaridad muy arraigados, que se han expresado de las formas más diversas. Ahora se trata de fomentar todo eso, pero de una forma organizada, por lo que hay que reconstruir el Socorro Rojo Internacional.

En los últimos años han proliferado colectivos de lo más diversos, pequeños grupos los forman amigos, vecinos y familiares del represaliado, una muestra de la dispersión y el localismo extremo del movimiento solidario.

Nosotros no pretendemos sustituir nada de eso sino, por el contrario, reforzarlo y profundizarlo, pero de una forma organizada que ofrezca continuidad y sea capaz de extender la solidaridad a todos los rincones. Tenemos que dar un paso adelante porque las tareas que se nos avecinan (el retorno de las expresiones más crudas del fascismo y la guerra imperialista) así nos lo imponen.

El SRI es una organización internacionalista que aspira a tejer una basta red de contactos por todo el mundo capaz de plantear el combate contra la guerra imperialista, el rearme, los preparativos bélicos y las agresiones criminales del imperialismo contra los pueblos indefensos, transmitiéndoles nuestra solidaridad hasta donde sea posible. Para salvaguardar los intereses económicos de un puñado de grandes monopolistas y financieros, el régimen español está embarcado a fondo en la preparación de esa guerra que causará la muerte de muchas víctimas inocentes y la imposición de un estado de excepción generalizado que privará a los pueblos de toda clase de derechos y libertades, como lo ha demostrado con su apoyo a los golpistas venezolanos.

El SRI no puede limitarse a ser únicamente una "plataforma" especializada en campañas, en el trabajo meramente agitativo. Nuestro objetivo es desarrollar la solidaridad con la resistencia, organizar la lucha antirrepresiva en su permanente denuncia contra el fascismo y el terrorismo de Estado. La lucha antirrepresiva tiene inevitablemente un carácter político que se debe enmarcar dentro del contexto de lucha contra el fascismo. Una organización de nuestras características debe estar presidida por la democracia interna, y nuestras decisiones las debemos tomar en las reuniones y asambleas que acordemos. Es allí donde deberemos discutir y adoptar las decisiones.

Nuestra fuerza será nuestra independencia, sin olvidar que esa independencia debe ser especialmente respecto del Estado, y no vamos a convertirnos en una ONG a la moda, de las que dicen que luchan cuando en realidad viven de las subvenciones con las que las manipula y soborna el mismo Estado fascista.

Ese es otro de los rasgos que nos tienen que caracterizar: no somos un grupo humanitario sino militante. Nuestra solidaridad también es política porque no defendemos a las personas represaliadas sino su lucha consecuente con través de ellas. Nuestra relación con los represaliados no es personal, porque seamos amigos o compañeros de trabajo, sino que tratamos de defender lo que representan, su actividad, su compromiso y su práctica combatiente y antifascista.

Situar la lucha contra la represión en su profundo contenido político nos lleva a asumir unas reivindicaciones democráticas mínimas y tomar conciencia de que nosotros mismos constituimos una parte del movimiento de resistencia antifascista, de que el movimiento antirrepresivo es un frente de lucha más del conjunto del movimiento popular y revolucionario.

La cuestión de los presos políticos desempeña un papel de primer orden en nuestras preocupaciones, y se expresa con la acertada idea de "dar voz a los presos y presas". El preso no puede ser un objeto al que se le utiliza pero no se le tiene en cuenta. Es nuestro deber hacer que el preso revolucionario tenga voz propia y presencia en el seno del movimiento, en la calle. Como sujeto, el preso continua ejerciendo su tarea militante dentro de la cárcel. No debemos tratarlo con victimismo, lamentándonos de su situación. Evidentemente que entre nuestras principales labores está la de conseguir su libertad, arrancarlos de las cárceles, pero para ello es esencial facilitar el máximo el contacto entre la calle y el interior de las cárceles. El preso también debe participar, como cualquier otro, en el debate político y nosotros debemos garantizarle esta participación.

Coherentemente con el contenido político de nuestra lucha, debemos asumir unas mínimas reivindicaciones concretadas en las siguiente áreas:

Medidas contra la guerra imperialista

Paralización inmediata de los preparativos bélicos. Salida de la OTAN y demás bloques militares agresivos. Defensa de la paz, el desarme y la amistad entre todos los pueblos del mundo. Solidaridad con las luchas antimperialistas y defensa de los que son perseguidos por dicho motivo. Castigo ejemplar de los criminales de guerra. Disolución de la Europol y abolición del espacio policial y judicial europeo.

Medidas antirrepresivas

Aministía para todos los presos políticos y amplio indulto para los presos por causas sociales. Eliminación del régimen FIES y del aislamiento penitenciario. Derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana, de Videovigilancia y demás leyes especiales; disolución de la Audiencia Nacional, de los tribunales militares y de los cuerpos represivos, así como depuración de responsabilidades de los torturadores y de los implicados en la guerra sucia. Prohibición de las organizaciones y de la prensa fascista y racista.

Derechos democráticos

Derecho a la autodeterminación para todos los pueblos y naciones oprimidas. Libertad de expresión, reunión, asociación y manifestación sin autorización previa. Derecho de asilo y refugio para todos los perseguidos por su lucha contra el imperialismo y el capitalismo. Derechos plenos de ciudadanía para los trabajadores inmigrantes.

Derechos sociales

Erradicación del paro, prohibición de la precariedad y reducción de la jornada laboral. Igualdad de la mujer trabajadora. Subsidio para todos los parados. Viviendas dignas y económicas. Derecho de ocupación de las viviendas y tierras abandonadas. Locales de uso gratuito para la juventud. Enseñanza gratuita y democrática para todos y derogación de la LOU. Disolución de la enseñanza privada y eclesiástica. Separación de la Iglesia y el Estado, prohibición de subvencionar a ninguna confesión religiosa. Libertad de conciencia y práctica de culto sin discriminaciones.

¡¡¡ Abajo la represión fascista !!!
¡¡¡ Viva la solidaridad proletaria !!!
¡¡¡ Castigo a los torturadores !!!
¡¡¡ Liberemos a los presos políticos antifascistas !!!
¡¡¡ Únete al Socorro Rojo Internacional !!!

Comités por un Socorro Rojo Internacional

Apartado de Correos 15.220
28080 Madrid